LONQUIMAY CLUB- SU HISTORIA (*)

La Asociación Recreativa de Fomento y Cultura “LONQUIMAY CLUB” fue fundada el día 6 de Julio del año 1924 por un grupo de caracterizados vecinos de la localidad, con el objeto de contar con un centro para la realización de actividades sociales y culturales que permitiera reunirse a la población de aquellos tiempos y a la vez, diera una solución a las inquietudes de aquel grupo comunitario. Se le impuso el nombre de Centro Fomento & Cultura.

La primera Comisión Directiva del Centro fue integrada de la siguiente manera: Presidente: Vicente Montero; Vicepresidente: Antonio Tamborini; Secretario: José Miceli; Prosecretario: José Álvarez; Tesorero: José Montero Sar; Protesorero: Francisco Ramis; Vocales: José Díaz, Alberto Thomas, Guillermo López, Antonio Munar, Valentín Fernández, Salvador Álvarez, Jaime Arron, Jesús Montero, Angel Miceli, Pedro Napal.

En la Asamblea realizada el día 20 de Julio de 1924, se cambia el nombre del Centro y pasa a denominarse Asociación Recreativa de Fomento y Cultura “LONQUIMAY CLUB”.

El entusiasmo con el que fue encarada la obra permitió que, en pocos años, la Institución contara con su Salón Social y cumpliera en forma intensa la función para la que había sido creada, con beneficios concretos para la comunidad en materia social y cultural, con un efecto integrador en el medio.

El día 28 de Enero de 1927, el Gobierno Nacional cuya presidencia ejercía el Dr. Marcelo T. de Alvear, otorga la Personería Jurídica Nº 198.

Ante el éxito conseguido y por insistencia de los socios, en Asamblea realizada el día 27 de Julio de 1936 se modifica el Artículo 2º, Inciso “C” de los Estatutos Sociales, incluyendo la práctica del deporte, lo que significó un medio importante de expansión para la juventud y conformó un panel de actividades en las que se alternaban las manifestaciones deportivas y de cultura física, con las conferencias, representaciones teatrales de aficionados, funciones cinematográficas, bailes, veladas infantiles realizadas por niños de la escuela local, etc.

Todo este accionar que recababa y obtenía la participación del medio comunitario y el fervoroso apoyo de las fuerzas vivas, se vio truncado por un incendio ocurrido el 9 de Octubre de 1937, que destruyó totalmente la Sede Social de la Institución. Este siniestro fue un duro golpe para los socios del Club y para la población en general, pues significó, simultáneamente, la paralización de las actividades de las que la comunidad estaba acostumbrada a gozar y a aprovechar.

En 1938 desaparece la Institución local “Club Atlético Lonquimay”. Todos sus bienes pasan a ser propiedad del “LONQUIMAY CLUB” con la única condición de que esta última continuara con la práctica de fútbol que, hasta entonces, nunca había realizado.

Prueba de la conciencia formada respecto de la necesidad de seguir contando con un centro de recreación, esparcimiento y cultura, fue el enorme esfuerzo realizado en épocas difíciles para el medio, por la intensa sequía de aquellos años, que había mermado considerablemente las posibilidades económicas de los productores y comerciantes, y producido el cegamiento de considerables fuentes de trabajo. Entonces, en forma precaria y con el aporte económico de algunos y el esfuerzo personal de la mayoría, más un crédito obtenido en el Banco Edificador de Trenque Lauquen, se pudo concretar la reconstrucción del Salón Social, lo que permitió la continuación de actividades que eran caras para toda la comunidad.

Fue en el año 1938, durante el primer mandato del señor Luis Arangoa, cargo que ejerció en forma ininterrumpida hasta 1951, cuando presenta su renuncia, que se consiguió el préstamo bancario en Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, y se concretó la reconstrucción del Salón Social, inaugurado el 14 de Mayo de 1939.

A partir de esa fecha, se continuó con la acción social y cultural y a la primaria actividad deportiva se agregó la práctica de tenis, bochas y box, y se dio comienzo a la enseñanza del ajedrez con alguna intervención del ex campeón argentino Jacobo Bolbochan, que permitió la formación de un importante grupo de jugadores, cuya actuación trascendió los límites de nuestra localidad.

En el transcurso de 1946, se le compra a Rosaura Arrieta el terreno donde estaba ubicada la cancha de fútbol y que hasta ese momento la propietaria cedía en préstamo y sin cargo a la Institución. Posteriormente, y de común acuerdo entre Rosaura Arrieta y el club se hace una permuta y queda el terreno comprado en poder de la vendedora quien cede otro terreno de iguales dimensiones y que es el que actualmente ocupa la cancha de fútbol del Club. En el año 1950, comenzó la práctica de fútbol, contándose en la localidad, como en todas las épocas, con jugadores de muy buen nivel que facilitaron la integración de sus respectivos planteles. El Club se afilió a varias Ligas, entre las que se pueden citar: Liga Interprovincial de Fútbol (Catriló); Liga Cultural Santa Rosa (Zona de Ascenso); Liga del Oeste (Salliqueló); Liga Central (Mauricio Mayer); Liga Pampeana de Fútbol, General Pico (Zona Adherente). En 1953 su Primera División ganó el Campeonato de la Liga Interprovincial de Fútbol; en los años 1971 y 1975 fue Campeón de la Liga Central; en 1981, 1985 y 1986 Campeón de la Liga Pampeana de Fútbol, Zona Adherente.

Desde su iniciación las autoridades del Club comenzaron a discutir un proyecto de reformas y ampliaciones; en plena tarea mencionada, en1968, sorprende un fuerte tornado que, en la noche del 13 de marzo, azotó la localidad y que junto con el edificio del Club, derrumbó la mayor parte del capital económico con que se contaba y que representaba la más importante base del proyecto en gestación. Desde ese momento, las autoridades del Club sólo se abocaron a levantar nuevamente el ánimo de la población.

Como quiera que sea y a raíz del fenómeno apuntado ya, el Club se ve enfrentado a una obra cuya magnitud excede las posibilidades del medio, por lo que se verá obligado a requerir la intervención del Gobierno Provincial.

Por ello, atentos a la obra desarrollada por la Secretaría de Promoción y Asistencia de la Comunidad, dependiente del Gobierno Nacional, que otorgaba fuertes subsidios en forma directa a instituciones ya establecidas en el interior del país, quien suscribe, intendente local en ese momento, juntamente con las autoridades del Club inician gestiones tendientes a conseguir un subsidio similar a los acordados a otras instituciones, presentando a la vez un anteproyecto de la obra a realizar y las posibilidades de financiamiento del grupo comunitario y la Institución. Lamentablemente, la citada secretaría, en el mismo período, cambia su forma de accionar, limitándose exclusivamente a dotar de Centros Comunitarios a aquellas localidades que no los poseyeran, para ser utilizados, sin excepciones, por toda la comunidad. En 1971 un grupo de socios, decididos a tomar la dirección del Club y comenzar la reconstrucción de su sede social, se presentan en Asamblea, forman una Comisión Directiva y bajo la Presidencia del Dr. Ariel Hernán Silva inician una etapa de recuperación con el masivo apoyo de socios y simpatizantes

Al comenzar la construcción del salón para el Centro Comunitario en la localidad, de carácter municipal, se forma una Comisión que se encargará de la administración del Centro desde su habilitación. Esta Comisión rechaza una partida recibida para la construcción de una pileta olímpica de natación por carecer de terreno apropiado para su ubicación. Con el fin de no perder estos fondos, propone cederlos al LONQUIMAY CLUB, que sí posee terreno, debiendo la Institución asumir la responsabilidad de construir la pileta, propuesta aceptada por el Club. Puede decirse, sin temor a equivocarse, que ese fue el punto de partida de una larga etapa en que el Club fue concretando obras de gran importancia, apuntando al soñado “Complejo Deportivo”.

Se da comienzo a la construcción de la pileta de natación y, para ello, un numeroso grupo de personas, integrado por la Comisión Directiva, socios y simpatizantes del Club, asume el compromiso de hacerse cargo de la totalidad de la mano de obra necesaria para tal fin, por lo que la Institución dispone de los fondos cedidos por el Centro Comunitario exclusivamente para ser utilizados en la compra de materiales. En intensa tarea que insume ocupar los domingos de varios meses consecutivos para realizar los trabajos, la obra llega a su término con marcado éxito, siendo inaugurada el día 17 de Enero de 1976, construyéndose además vestuarios para damas, y baños para damas y caballeros. Poco tiempo después, el Club construye una pileta de natación con medidas adecuadas para ser utilizada por niños.

Desde ese momento y hasta el presente el LONQUIMAY CLUB inicia una etapa de grandes realizaciones, tanto en la faz administrativa como en la deportiva y de obras. Algunas de ellas de gran significación.

En el año 1975, se realiza el primer Baile de los Novillos con la primera emisión de una rifa de 25 novillos. Con el tiempo y en etapas, se compran 400 mesas y 1500 sillas haciendo una fuerte inversión y eliminando un serio problema, cual era el de conseguirlas y alquilarlas en pueblos vecinos, contratando camiones para su transporte. A la ya instalada cancha de fútbol, que era lo único que subsistía luego del paso del tornado, se agrega un salón para la confitería con cocina adjunta, un local para la Secretaría y un amplio depósito para almacenamiento de enseres y materiales; se coloca en la cancha de fútbol el alambrado olímpico y se afilia la Institución a la Federación Pampeana de Natación y a la Asociación Santarroseña de Bochas e interviene en sus respectivos torneos. Se integran subcomisiones de fútbol, voleibol, basket y natación, desarrollándose amplias actividades en todas estas disciplinas. Se comienza con la compra de tramos de tinglado para la construcción del futuro Salón Social.

En 1988, asume la presidencia de la Institución el señor Oscar Carnicelli y se continúa con el mismo ritmo acelerado de obras. Se construyen dos canchas de Paddle, cerrada y abierta respectivamente, la primera cuenta con galería cerrada, cantina y pequeña tribuna; se abre una Colonia de Vacaciones con gran concurrencia de niños; se construye un Salón-Parrilla que cuenta con todas las comodidades, equipado con muebles, artefactos y vajillas de primera calidad y dotado de baños para damas y caballeros. Se hace una nueva cancha de Papy Fútbol, muy bien iluminada, con alambrado a su alrededor y con asientos para el público. Se construye una cancha de bochas, cerrada y reglamentaria, dotada de una parrilla.

Se realiza el vigésimo cuarto Baile de los Novillos, y su rifa, de gran prestigio y aceptación en la localidad y pueblos adyacentes, representa la mayor fuente de ingresos para el Club.

La máxima obra anhelada, como es la construcción de su Salón Social, se halla muy próxima a la etapa de finalización. Este salón, enorme y sólido, tiene una capacidad de 2.150 metros cubiertos, con una longitud de 65 metros de largo por 33 metros de ancho.

El conjunto de todo lo realizado, que jerarquiza y prestigia al Club en toda su zona de influencia, con encomiable tarea llevada a cabo por sus respectivas Comisiones Directivas, que actuaron con honestidad, transparencia y perseverancia, juntando peso a peso y trabajo con trabajo, constituye, sin duda alguna, un verdadero motivo de orgullo para toda la comunidad de Lonquimay.

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(*) Este trabajo, que lleva la firma de Osvaldo Montero fue publicado en la Revista “Lonquimay Club 1924- 75 Aniversario- 1999” en ocasión del referido aniversario.